COMITE OLIMPICO VENEZOLANO

El Chino confirma sus opciones y Luisaris se suma de sorpresa

El atletismo venezolano sumó el miércoles dos nuevas preseas en Juegos CAC de Barranquilla, que llegaron por vías muy distintas: según el libreto en el caso de la plata de Eure Yánez en el salto alto, y de sorpresa gracias a Luisaris Toledo, que se apuntó el bronce del heptatlón.

Yánez enfrentó un torneo donde había en competencia tres campeones mundiales, el de Osaka 2007, el bahameño Donald Thomas, y los dos últimos monarcas juveniles: Luis Enrique Zayas de Cuba (Bydgoszcz 2016) y Roberto Vilches de México (Tampere 2018).

A la postre, Thomas terminó imponiéndose, mientras Yánez lo escoltaba y Jermaine Francis de St Kitts and Nevis se quedaba con el bronce, los tres con idéntica marca de 2,28 y apelando a la cantidad de intentos en cada altura para definir el orden en el podio. En el caso del Chino Yánez era su mejor registro de la temporada, a tres centímetros de su récord nacional.

“Me siento muy contento porque era una competencia muy reñida, con atletas de talla mundial, y aun así logré repetir mi medalla de plata”, festejó el saltador, ficha del Barcelona FC español. “La buena preparación que tuve en Europa me dio mucha confianza, me mantuve muy concentrado”.

El registro implica también la clasificación a los Panamericanos de Lima 2019, para los que Yánez ya cumplió con la marca mínima.

Luisaris Toledo marchaba quinta en la sumatoria general de su prueba cuando se habían cumplido seis de los siete eventos. Con excepción de la jabalina, donde fue tercera con 43,77 m, había transitado el resto del torneo con actuaciones más bien discretas. Incluso había sido última en el salto alto, pero la criolla hizo lo imposible en las pruebas múltiples: usar el cierre de medio fondo, el que menos puntos otorga, para cambiar su suerte.

Toledo ganó los 800 m con registro de 2:12.27 y de esa forma logró meterse en un podio donde nadie la esperaba, quebrando su propio récord nacional, que ahora es de 5848 puntos, a 52 unidades de la marca mínima para Lima 2019.

La lanzadora de bala Ahymara Espinoza se quedó a 11 cm de la medalla de bronce, con un 17,77 en su tercer intento que se quedó a 41 cm de su récord nacional y la dejó insatisfecha, haciendo una evaluación negativa de su actuación en Barranquilla.

“Yo venía bien, entrenando bien, pero no sé qué me pasó”, lamentó. “El nivel de la competencia no estaba tan difícil, con mi mejor marca hubiera agarrado un segundo lugar, pero lamentablemente no se dio. Me preparé bien, venía para hacer récord nacional, ascendiendo después del 18,08 de Cochabamba. Ahora queda evaluar y aprender de lo que se hizo aquí”.

Los otros dos criollos en acción terminaron con actuaciones más discretas. Richard Vargas fue noveno en los 20 km marcha con 1:36:14 y Marvin Blanco séptimo en los 1500 con su mejor crono de la temporada, 3:58.42.

Deja un comentario