COMITE OLIMPICO VENEZOLANO

Colmillín, el “barco del pueblo” sube al podio

La semana ante de iniciarse los Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, el olímpico Yamil Saba no sabía exactamente en qué clase competiría. Su plan A era el Hobie Cat, en el que hace dupla con Gonzalo Cendra desde Cartagena 2006, pero ante la incertidumbre de si contaría o no con esa embarcación, se preparaba a navegar un Snipe solo.

A la postre, Saba y Cendra lograron armar a Colmillín, el “barco del pueblo”, un alucinante  engendro que contó con la colaboración de prácticamente todos los participantes, y con él ganaron la plata, una de las tres preseas criollas en la vela de los CAC, junto al subcampeonato de Daniela Rivera en Láser Radial y el tercer lugar de Daniel Flores en RS:X.

Colmillín debe su nombre a un par de tornillos que sobresalen por la parte inferior del casco, porque no se consiguieron las piezas correctas para fijar las guayas, y le dan la apariencia de un vampiro náutico.

El barco lo había alquilado Cuba, pero se lo cedió a Venezuela cuando le llegó su embarcación habitual. Los mexicanos prestaron casi todo: Javier Cabildo las guayas y los timones, y Ernesto Reades los sables y la botavara. Los puertorriqueños cedieron la cornamusa y Guatemala también ofreció lo que fuera necesario para que Venezuela pudiera hacerse a la mar en Puerto Velero. “Solo la vela es nuestra”, apunta Saba, olímpico en Mistral en Sydney 2000.

Los otros integrantes del equipo nacional lijaron, repararon y armaron junto a Yamil y Gonzalo, y todos se sorprendieron cuando, regata tras regata, Colmillín se ubicó entre las posiciones de podio, en una de las regiones más competitivas del mundo en Hobie Cat.

“El escenario te obliga a estar al máximo nivel”, comentó Cendra. “Aquí hay gente que salta de Barranquilla a buscar el cupo olímpico en Nacra, que es la embarcación en la que casi todos los tripulantes de clase Hobie Cat completan el ciclo”.

El guatemalteco Jason Hess es campeón mundial juvenil, el puertorriqueño Kike Figueroa es el atleta con la seguidilla dorada más larga en la historia de los CAC (siete en Hobie Cat), fue monarca mundial y diploma olímpico en Nacra, y los mexicanos están entre los 10 primeros del orbe.

“Este es el barco de permanencia más larga en la vela”, explica Saba. “Yo llevo navegando con este mismo grupo desde Ponce ’93. Ahora los Juegos CAC se convierten en nuestro objetivo máximo, porque el Hobie Cat llega hasta aquí, y en Venezuela no hubo recursos para armar un proyecto en Nacra”.

Colmillín terminó empatado en puntos con la dupla guatemalteca, pero por condiciones de competencia fue segundo en la clasificación final, y logró prevalecer sobre Puerto Rico luego de cuatro días de protestas.

Saba suma cuatro medallas en Juegos CAC: bronce y plata en Mistral en Ponce ’93 y Maracaibo ’98, respectivamente,  y esos mismos dos metales en Hobie Cat en San Salvador 2002 y Veracruz 2014. Cendra lo acompañó en esta última.

Ambos se enfrentaron a un escenario muy distinto al que suelen navegar en Margarita, con vientos muy fuertes que también afectaron al resto de la selección.

“Para mí es el fin de una serie de competencias muy fuertes, que incluyeron el clasificatorio a los Panamericanos. Aquí me tocó competir con condiciones de viento muy difíciles”, comentó Rivera.

Para el tres veces olímpico Daniel Flores, su conquista fue resultado de una lucha contra su precaria embarcación, que no ha sido actualizada desde 2005. “Al final me pegó el cansancio, porque tuve que hacer una prueba muy física, tuve mucho desgaste porque la tabla no ayuda”, precisó Flores.

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