COMITE OLIMPICO VENEZOLANO

Aguas abiertas: un proyecto de fe

Cinco de los esos competidores criollos de aguas abiertas no regresaron de Bolivia tras los Juegos Suramericanos de Cochabamba, luego de que el Comité Olímpico Venezolano prestara apoyo financiero e institucional para que permanecieran en ese país haciendo trabajo de altura de cara a los CAC. Los cinco fueron los mejor ubicados por el país en las aguas de Puerto Velero, incluyendo el histórico 1-2 logrado por Wilder Carreño y Diego Vera.

Venezuela hubiera plenado el podio de Barranquilla 2018, de no haber sido porque Juan Segovia, que venía tercero, fue descalificado por no haber pasado correctamente la última boya antes de entrar al corral de llegada, al igual que el nadador azteca que hubiera llegado cuarto.

Los tres competidores venezolanos se mantuvieron a la zaga de sus rivales mexicanos, dejando que estos hicieran el desgaste, y confiaron todo a la última vuelta, cuando comenzaron a atacar en busca de la punta.
A la postre, Carreño marcó 1:59:21, tres centésimas por delante de Vera, que era el campeón defensor, mientras el bronce iba a manos del quinto hombre en la llegada, el mexicano Alfredo Villamejía (2:00:28).

“Se logró una preparación de calidad gracias al Comité Olímpico Venezolano y a nuestro entrenador (Adalberto Vargas)”, destacó Carreño. “Oro y plata para nuestro país a pesar de todas las dificultades que estamos atravesando es una gran alegría y un logro que dedicamos a todos los que nos apoyaron, incluyendo el COV, que nos apoyó para prepararnos en altura en Bolivia”.

“Fue una carrera en la que nos sentimos como en casa, porque se parece mucho a las playas en Venezuela”, agregó Vera. “En la última vuelta comenzó algo de oleaje y eso me gustó, porque son mis condiciones favoritas, porque mientras más fuerte más nos gusta”.

Carreño reconoció que Venezuela puso en práctica una estrategia arriesgada: “Se corría el riesgo de que los mexicanos estuvieran más fuertes de lo que pensábamos, pero nosotros estábamos mejor gracias a Dios, por esa preparación de altura que tuvimos. Por eso se pudo plantear esa estrategia de venir desde atrás, ir subiendo y hacer el remate lo más fuerte posible. Al final todo salió tal cual como lo entrenamos”.
Vera confesó que soñaba con el 1-2-3 criollo: “Fue lamentable que al final Juan cometiera ese error, pero eso pasa, son cosas de competencia”.

“Siempre se planteó la estrategia de dejar que los mexicanos fueran los que trabajaran más de la mitad del circuito, y arrancar la última vuelta”, apuntó el entrenador Adalberto Vargas. “Hemos ido subiendo el nivel en la zona, prácticamente en toda América”.

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